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Antidepresivos

¿QUÉ SON LOS ANTIDEPRESIVOS?

Los antidepresivos son medicamentos que alivian los síntomas de la depresión. Su desarrollo empezó en los años 50 y desde entonces han sido usados con regularidad. Hoy en día hay hasta casi treinta clases diferentes de antidepresivos que pueden ser principalmente de cinco tipos:
  • Tricíclicos
  • IMAOs (Inhibidores de la monoaminoxidasa)
  • ISRSs (Inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina)
  • IRSNs (Inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina  y noradrenalina)
  • NaASEs ( Noradrenérgicos y antidepresivos serotoninérgicos específicos)

¿CÓMO FUNCIONAN?

Aunque no se sabe con certeza, se cree que los antidepresivos funcionan incrementando la actividad de ciertas substancias químicas cerebrales conocidas como neurotransmisores. Estos pasan señales de una célula cerebral a otra. Las substancias químicas principalmente relacionadas con la depresión parecen ser la serotonina y la noradrenalina.

¿PARA QUÉ SE USAN LOS ANTIDEPRESIVOS?

  • Depresión de moderada a severa (no depresión leve)
  • Ansiedad severa y ataques de pánico
  • Trastorno obsesivo compulsivo
  • Dolor crónico
  • Trastornos de la conducta alimentaria
  • Trastorno de estrés postraumático
Si usted no está seguro de por qué le han recomendado un antidepresivo, pregunte a su médico.

¿QUÉ TAL FUNCIONAN?

Después de 3 meses de tratamiento, las proporciones de personas con depresión que han mejorado bastante son:
  • del 50% al 65% si han recibido antidepresivos
  • del 25% al 30% de los que han recibido placebo (pastillas sin principios activos).
Puede sorprender que aquellos que reciben placebo mejoren, pero esto sucede con todas las pastillas que actúan sobre la manera en que nos sentimos –el efecto es similar con los analgésicos-. Los antidepresivos ayudan, aunque como otros muchos medicamentos, parte del beneficio es debido al efecto placebo.

¿Son los nuevos antidepresivos mejores que los antiguos?

Sí y no. Los medicamentos más antiguos (Tricíclicos) son tan eficaces como los nuevos (ISRSs), pero en general, los nuevos parecen tener menos efectos secundarios.  Una de las principales ventajas de las nuevas medicinas es que no son tan peligrosas si alguien toma una sobredosis.

¿Qué tipo de antidepresivo me han recomendado?

Al final de este folleto puede encontrar una lista de antidepresivos, sus nombres comerciales, y el tipo al que pertenecen.

¿LOS ANTIDEPRESIVOS TIENEN EFECTOS SECUNDARIOS?

Sí–su médico le podrá aconsejar en esta materia-. Usted le debe recordar siempre cualquier afección médica que sufre actualmente o que haya sufrido en el pasado. A continuación presentamos los efectos secundarios que usted puede notar con los distintos tipos de antidepresivos.
Tricíclicos
Estos normalmente ocasionan sequedad de boca, un ligero temblor, aceleración del ritmo cardíaco, estreñimiento,  somnolencia y aumento de peso. En gente mayor especialmente, pueden causar confusión, problemas al empezar y al acabar de orinar, mareos a causa de la bajada de la tensión  arterial y caídas. Si usted tiene problemas cardíacos, lo mejor es no tomar ningún medicamento de este grupo. Los hombres pueden notar problemas de erección o retraso en la eyaculación.  Los antidepresivos tricíclicos son peligrosos en sobredosis.
ISRSs
Durante el primer par de semanas de tratamiento, puede sentirse mareado y más ansioso. Algunas de estas pastillas pueden producir indigestión, pero esto se puede atenuar tomándolas durante las comidas. También pueden interferir en su vida sexual. Han sido descritos casos de violencia, pero son raros.
La lista de efectos secundarios puede parecer preocupante –hay más información sobre ellos en los folletos que se incluyen con cada medicamento-. Sin embargo, la mayoría de la gente sufre pocos efectos secundarios (y eso si sufre alguno). Los efectos secundarios normalmente desaparecen en un par de semanas al acostumbrarse el cuerpo a la medicación. Es importante tener la lista entera, de manera que se puedan reconocer los efectos secundarios en caso de que ocurran. Entonces se podrán discutir con el médico.
Los más serios -problemas al orinar, problemas de memoria, caídas, confusión- son raros en personas sanas y jóvenes o de mediana edad. Es común, si uno está deprimido, tener ideas de suicidio o de autolesionarse. Háblelo con su médico –las ideas de suicidio desaparecerán cuando la depresión empiece a mejorar--.
IRSNs
Sus efectos secundarios son similares a los de los ISRSs, aunque la venlafaxina no debería usarse si se sufren problemas cardiacos serios. La venlafaxina puede aumentar la tensión arterial, por lo que puede ser necesario vigilarla periódicamente.
IMAOs
Es raro que este grupo de antidepresivos se prescriba hoy en día. Los IMAOs pueden causar un nivel peligroso de hipertensión si se consumen alimentos que contengan una substancia llamada tiramina. Si usted acepta tomar un antidepresivo IMAO su médico le dará una lista de alimentos a evitar.
NaASEs
Sus efectos secundarios son similares a los de los ISRSs. Pueden ocasionar somnolencia y aumento de peso pero causan menos problemas sexuales.
Para obtener una lista completa de efectos secundarios, visite emc.medicines.org.uk y escriba el nombre del medicamento en la sección de “buscar” al principio de la página web.

¿SE PUEDE CONDUCIR O MANEJAR MAQUINARIA?

Algunos antidepresivos causan somnolencia y disminuyen la rapidez de los reflejos - los tricíclicos son los más propensos a esto--. Se pueden tomar ciertos tipos de antidepresivos si uno conduce, pero hay que recordar que la depresión interfiere en la concentración y hace más probable que se tenga un accidente. En caso de duda, consulte a su médico.

¿LOS ANTIDEPRESIVOS SON ADICTIVOS?

Los fármacos antidepresivos no causan la misma adicción que los tranquilizantes, el alcohol o la nicotina, en el sentido de que:
  • Uno no tiene que ir aumentando la dosis para obtener el mismo efecto
  • Uno no tiene ansia de seguir tomando los antidepresivos si los deja de tomar.
Sin embargo, hasta un tercio de las personas que dejan de toman los ISRS y IRSNs sufre síntomas de abstinencia que pueden durar entre 2 semanas y 2 meses. Estos incluyen:
  • molestias estomacales
  • síntomas gripales
  • ansiedad
  • mareos
  • sueños vívidos o pesadillas
  • sensaciones corporales como descargas eléctricas (ver referencias)
En la mayoría de los casos estos síntomas son leves, pero en un pequeño número de personas pueden ser graves. Ocurren con mayor probabilidad con paroxetina (Seroxat) y venlafaxina (Efexor). En general, es mejor disminuir la dosis de un antidepresivo poco a poco en lugar de suspenderlos de repente.
Algunas personas refieren que después de tomar un ISRS durante varios meses han tenido problemas al suspender el fármaco y sienten que se han vuelto adictos a ella. La mayoría de médicos diría que lo más probable es que el problema inicial ha vuelto de nuevo.
El Committee of Safety of Medicines del Reino Unido revisó la evidencia en el 2004 y concluyó: “No hay evidencia clara de que los ISRSs y otros antidepresivos relacionados tengan un riesgo significativo de dependencia o demuestren el desarrollo de un síndrome de dependencia de acuerdo con los criterios internacionalmente aceptados”.

ANTIDEPRESIVOS ISRS, IDEAS DE SUICIDIO Y JOVENES

Hay evidencia de un aumento de las ideas de suicidio (aunque no de actos suicidas) y otros efectos secundarios en jóvenes que han tomado antidepresivos. Por ello, los ISRS no están autorizados en el Reino Unido para su uso en menores de 18 años. Sin embargo, el National Institute for Clinical Excellence (NICE) ha dicho que la fluoxetina, un antidepresivo ISRS, puede ser usado en los menores de 18 años.
No hay evidencia clara de un aumento del riesgo de autolesiones y pensamientos suicidas en adultos – pero las personas maduramos a ritmos diferentes--. Los adultos jóvenes son más propensos al suicidio que los más mayores, así que cualquier adulto joven necesita una vigilancia estrecha si toma un antidepresivo.

¿Y SOBRE EL EMBARAZO?

Siempre es mejor tomar la menor cantidad posible de medicamentos durante el embarazo. Sin embargo, si se necesita medicación para  mantenerse bien, lo mejor es discutir los riesgos y beneficios con el médico. Hay una lista de factores a tomar en consideración. Por ejemplo, uno tendría que considerar:
  • el nivel de severidad de episodios previos
  • las consecuencias de una recaída sobre la madre y el bebé
  • información actualizada sobre la seguridad de antidepresivos en el embarazo
  • otros tratamientos como la terapia cognitivo-conductual.
Para más información, consulte nuestro folleto sobre Salud mental durante el embarazo.

¿Y SOBRE LA LACTANCIA?

Muchas mujeres dan el pecho mientras toman medicamentos antidepresivos, pero de nuevo, es aconsejable discutirlo con el médico. Además de los factores descritos con anterioridad uno debería  tener en cuenta:
  • Las ventajas de la lactancia materna
  • la cantidad de medicación antidepresiva que entra en la leche materna
  • el riesgo de recaída si se cambia el medicamento antidepresivo después de tener un niño
  • el hecho de tener un niño prematuro o con algún problema de salud.

¿Y SOBRE EL BEBÉ?

Un bebé tomará sólo una pequeña cantidad de antidepresivo de la leche materna. Después de una pocas semanas los bebés tienen riñones e hígados muy eficaces, capaces de descomponer y eliminar medicamentos como hacen los adultos, por lo que el riesgo para el bebé es muy pequeño.
Algunos antidepresivos, como la imipramina, nortriptilina y sertralina, solamente entran en la leche materna en cantidades muy pequeñas- vale la pena discutirlo con el médico o farmacéutico.

¿CÓMO HAY QUE TOMARLOS?

  • Uno debe mantenerse en contacto con el médico durante las primeras semanas. Con algunos de los antiguos medicamentos tricíclicos lo mejor es empezar con dosis pequeñas e ir incrementándolas durante un par de semanas. Si uno no  vuelve al médico para ajustar la dosis, puede acabar tomando una dosis demasiado pequeña. Esto no es necesario normalmente con los ISRSs, la dosis con la que se empieza es generalmente la dosis de mantenimiento. El incrementar la dosis por encima de lo recomendado no  es mas eficaz.
  • No hay que desalentarse por la presencia de efectos secundarios. Muchos de ellos desaparecerán en pocos días. No se debe dejar de tomar la medicación a menos de que los efectos sean realmente desagradables. Si es así,  se debe concertar una visita urgente con el médico. Si uno se siente peor es importante informar al médico para que pueda decidir si las medicinas son las adecuadas. El médico también estará interesado en saber si uno se siente más nervioso.
  • Hay que tomarlos a diario – si no, no funcionan.
  • Hay que tener paciencia para ver sus efectos. No actúan de inmediato. La mayoría de personas nota que tardan entre 1 y 2 semanas  en empezar a  percibir sus beneficios y hasta 6 semanas en  obtener el efecto completo.
  • Hay que perseverar- dejar de tomar los medicamentos demasiado pronto es la razón mas común por la que la gente no mejora y por la que la depresión vuelve.
  • Intentar no beber alcohol. El alcohol de por sí puede empeorar la depresión, pero también puede causar somnolencia y enlentecer los movimientos si además se están tomando antidepresivos. Esto puede  llevar a problemas con la conducción – o con cualquier actividad que requiera concentración.
  • Hay que mantenerlos lejos del alcance de los niños.
  • ¿Tentaciones de tomar una sobredosis? Hay que discutirlo con el médico lo  antes posible y dar los medicamentos a otra persona para que los guarde.
  • comentar con el médico cualquier cambio importante sobre como se siente uno cuando la dosis de antidepresivos se modifique.

¿DURANTE CUÁNTO TIEMPO HAY QUE TOMARLOS?

Los antidepresivos no tratan necesariamente la causa de la depresión ni la eliminan por completo. Sin ningún tratamiento, la mayoría de las depresiones mejoran en unos ocho meses.
Si se deja la medicación antes de ocho o nueve meses, los síntomas son más propensos a volver. Lo más recomendable es tomar antidepresivos durante al menos seis meses a partir del momento en el que uno haya comenzado a sentirse mejor. Durante este tiempo, merece la pena pensar en lo que puede haber desencadenado la depresión y las formas de evitar que vuelva a ocurrir.
Si uno ha tenido dos o más episodios depresivos, el tratamiento debería prolongarse durante al menos dos años.

¿Y SI VUELVE LA DEPRESIÓN?

Algunas personas han tenido  varias depresiones graves y puede que, incluso cuando mejoren,  tengan que seguir  tomando antidepresivos durante varios años para evitar una recaída. Esto es especialmente importante entre la gente de edad avanzada, ya que tienen más probabilidades de sufrir varios episodios de depresión. En algunos casos se puede recomendar otros fármacos como el litio. Además de la medicación, la psicoterapia también puede ser útil.

¿QUÉ SUCEDERÍA SI NO TOMASE LOS ANTIDEPRESIVOS?

Es difícil contestar esta pregunta depende mucho del por qué han sido prescritos los antidepresivos, de la severidad de la depresión y de su duración. En general se acepta que la mayoría de depresiones se resuelven naturalmente en unos 8 meses. Si la depresión es leve lo mejor es probar algunos de los otros tratamientos que se mencionan más adelante en este mismo folleto. Si uno no puede decidirse, lo mejor es discutirlo con el médico.

¿QUÉ OTROS TRATAMIENTOS HAY PARA LA DEPRESIÓN?

No es suficiente con  tomar  sólo pastillas. Es importante encontrar maneras que hagan que uno se sienta mejor y tenga menos probabilidades de recaer. Estas pueden incluir el encontrar a alguien con quien se pueda hablar, hacer ejercicio con regularidad, beber menos alcohol, comer bien, usar técnicas de autoayuda   para relajarse y  encontrar maneras de resolver los problemas que han causado la depresión. Para algunos consejos  sobre autoayuda, lea nuestro folleto sobre la depresión.
Psicoterapias
Hay varias psicoterapias eficaces para la depresión. La terapia de apoyo es útil en casos leves. La Técnica  de resolución de problemas puede ayudar en aquellos casos en los que la depresión haya sido causada por dificultades en la vida. La terapia cognitivo-conductual se desarrolló para tratar la depresión, y  ayuda al individuo a observar la manera en que se ve a sí mismo, al mundo y a los demás. Para mas información sobre estas y otras formas de psicoterapia, lea nuestros folletos en psicoterapia y terapia cognitivo-conductual.
Remedios a base de hierbas
Hay un remedio a base de hierbas llamado hipérico. Se hace a partir de la hierba de San Juan y está disponible sin prescripción. Parece funcionar de la misma manera que algunos antidepresivos, pero algunas personas notan menos efectos secundarios. Un problema es que puede interferir en  el funcionamiento de otros antidepresivos. Si uno toma algún otro medicamento, debe hablarlo con su médico.
Fototerapia
 A veces uno nota que se deprime cada invierno pero se anima cuando los días son más soleados. Es lo que se conoce como trastorno afectivo estacional. Si es su caso, serán útiles unas lámparas especiales. Estas lámparas consisten en una fuente de luz brillante que se tiene que usar por un cierto periodo de tiempo cada día y que compensa la falta de luz solar durante el invierno.

¿CÓMO SON ESTOS TRATAMIENTOS EN COMPARACIÓN CON LOS ANTIDEPRESIVOS?

Estudios recientes sugieren que en el plazo de un año, muchas psicoterapias son tan eficaces como los antidepresivos. En general se considera que los antidepresivos funcionan más rápido (consulte las referencias). Algunos estudios sugieren que lo mejor es combinar los antidepresivos con la psicoterapia. Desafortunadamente, algunas de estas terapias no están disponibles a través del NHS en algunas partes del Reino Unido.
El hipérico, o hierba de San Juan, se usa ampliamente en Alemania. Parece ser tan efectivo como los antidepresivos en depresiones leves, aunque no hay mucha evidencia en la literatura sobre su efectividad en depresiones moderadas o severas.
El ejercicio y los libros de autoayuda basados en la terapia cognitivo-conductual pueden ser tratamientos eficaces para la depresión. Si usted tiene más preguntas sobre antidepresivos que no han sido resueltas en este folleto, mire la sección de lecturas recomendadas y hable con su médico o psiquiatra. También es recomendable discutirlo con familiares y amigos.

ANTIDEPRESIVOS DE USO COMÚN:

Medicamento   Nombre comercial
  
(En el Reino Unido)
Grupo
Amitriptilina TryptizolTricíclico
ClomipraminaAnafranil Tricíclico
Citalopram  CipramilISRS
DosulepinaProthiadenTricíclico
Doxepin  Sinequan    Tricíclico
Duloxetina    Cymbalta, YentrebeIRSN
FluoxetinaProzacISRS
Imipramina  Tofranil  Tricíclico
Lofepramina GamanilTricíclico
Mirtazapina Zispin NaASE
Moclobemida Manerix IMAO
NortriptilinaAllegron Tricíclico
Paroxetina  Seroxat   ISRS
FenelcinaNardil IMAO
Reboxetina    Edronax  IRSN
SertralinaLustralISRS
Tranilcipromina ParnateIMAO
Trazodona  Molipaxin Relacionado con los tricíclicos 
Venlafaxina  EfexorIRSN 

Clave
ISRS = Inhibidor selectivo de la recaptación de serotonina
IRSN = Inhibidor selectivo de la recaptación de serotonina y noradrenalina
IMAO = Inhibidor de la monoaminoxidasa
NaASE = Noradrenérgico y antidepresivo serotoninérgico específico
Más información: Para acceder a mas información sobre medicamentos antidepresivos consulte la página web Choice and Medication. Ofrece información sobre medicinas que se usan en el campo de la salud mental para que se puedan tomar decisiones con fundamento.


Fuente:Royal College of Psychiatrists

Trauma Infantil


CAUSAS 

El trauma se define por la forma en que una persona reacciona ante ciertos eventos. Así que lo que para una persona puede ser traumático, para otra puede no serlo. Y algunas personas pueden lidiar con el trauma y seguir adelante rápidamente. Otros, sin embargo, pueden no ser capaces de sobrellevarlo.

Es importante recordar que algunos niños podrían ver un evento como traumático incluso cuando los adultos cerca de ellos no lo vean así. Por ejemplo, después de un incendio en su hogar, los adultos se encuentran ocupados trabajando con la compañía de seguros y reconstruyendo. Los niños solo saben que sus juguetes y su habitación – las cosas que los hacían sentirse seguros- fueron destruidos.

Todo evento que haga que un niño no se sienta seguro y protegido, puede ser visto como traumático.  Debido a que el trauma es definido por la persona que lo experimenta, ninguna lista puede incluir todas las causas de traumas para los niños. La siguiente lista, sin embargo, explicará algunos de los traumas más comunes que los niños enfrentan.

Cirugía o enfermedad grave – El niño está en el hospital debido a una enfermedad grave o una cirugía.

Accidentes – El niño ha sufrido un accidente automovilístico, una caída grave o una lesión deportiva, un incendio en su casa u otro accidente grave que amenaza sus sentimientos de seguridad y protección.

Abuso constante e intenso – El niño es acosado por una o más personas a lo largo de un período de tiempo. Los abusadores podrían ser compañeros de clase, compañeros de equipo, vecinos u otras personas en la vida del niño. El abuso puede comenzar tan tempranamente como en la etapa preescolar.

Separación de los seres queridos – Un niño podría ser separado de sus seres queridos debido a un despliegue militar, un divorcio, una sentencia de prisión o incluso el alejamiento de un niño del seno familiar como consecuencia de una investigación de abuso o abandono.

Desastres naturales – Un niño es afectado por un evento grave como un tornado, huracán, incendio forestal, inundación.

Abuso emocional – Un padre u otro adulto en el hogar que frecuentemente maldice al niño, lo insulta o lo humilla. El abuso emocional puede incluir el temor al daño físico por el comportamiento del adulto.

Abuso físico – Un padre u otro adulto en el hogar frecuentemente empuja, agarra, abofetea o arroja objetos al niño. El abuso físico también puede incluir golpear a un niño de modo tal de dejar marcas o producir lesiones.

Abuso sexual – Cualquier actividad sexual entre un adulto y un niño. El abuso sexual también puede ocurrir entre niños. Esta actividad sexual puede incluir llamadas telefónicas obscenas, toqueteo, exposición, pornografía, prostitución o violación. Las definiciones legales específicas se encuentran en el código penal de Texas.

Abandono – El niño no tiene para comer, tiene que usar ropa sucia y no tiene nadie que lo proteja. Los padres pueden estar demasiado ebrios o drogados como para hacerse cargo del niño o para llevar al niño el médico cuando corresponde.

Pérdida/abandono – El niño pierde a un padre biológico por divorcio, abandono, muerte u otra razón.

Aislamiento dentro de la familia – Nadie en la familia parece querer al niño o considerar que el niño es importante o especial. Los miembros de la familia no cuidan unos de otros, no se sienten cerca unos de otros ni se apoyan.

Violencia doméstica – La violencia doméstica es un comportamiento utilizado por una persona en una relación para tener poder sobre el otro o controlarlo. El abuso incluye acciones o amenazas de abuso físico, sexual, emocional, económico o psicológico. Esto incluye cualquier comportamiento que amedrente, intimide, aterrorice, manipule, dañe, humille, culpe, lesione o hiera a alguien.

Violencia comunitaria – Un niño es herido por actos de violencia o es testigo de estos. A veces, basta con que el niño escuche referencias a actos violentos para experimentar un trauma.

Abuso de sustancias – Alguien en el hogar del niño abusa del alcohol, drogas o medicamentos.

Enfermedad mental – Alguien en el hogar del niño está deprimido, tiene alguna otra enfermedad mental y/o ha intentado suicidarse.

Terrorismo – Un niño presencia un acto de terrorismo o escucha comentarios al respecto, especialmente cuando este se produce en un lugar donde el niño cree que debería estar seguro. El niño podría experimentar un estrés aún mayor si hay niños que resultan heridos o mueren.

Huida de casa como refugiado – Un niño es alejado de su hogar, frecuentemente después de haber sido víctima de actos  violentos o si siente un miedo intenso de ser dañado.

SÍNTOMAS DEL TRAUMA 

Nacimiento hasta los 2 años 
 Los comportamientos causados por el trauma frecuentemente dependen de la edad que tiene el niño en el momento de la aparición de los síntomas. Sin embargo, algunos síntomas pueden afectar a todos los niños, incluyen:
  •  Grandes cambios en la alimentación y el sueño
  •  Pesadillas
  •  Ira o rabia
  •  Miedo sin razón
  •  Respuesta intensificada a los sobresaltos

De 3 a 5 años
Todos los preescolares a veces se enojan o se distraen. Si son excesivos o interfieren con la vida del niño o de su familia, los siguientes síntomas pueden indicar que el niño ha experimentado un evento traumático.
  • Niveles de ira/irascibilidad inusualmente altos
  • Rabietas que duran más que algunos pocos minutos
  • Incapacidad para ser calmado o consolado
  • Agresión contra la familia u otros
  • Abuso verbal hacia otros
  • Excesivamente mandón o controlador
  • Perturbador (puede llegar a ser expulsado de preescolar debido al mal comportamiento)
  • Agitación
  • Dificultad para concentrarse o aprender
  • Desarrollos de problemas de aprendizaje
  • Bajo desarrollo de habilidades
  • Pérdida de habilidades, como el habla, el uso del sanitario
  • Moja la cama
  • Mal comportamiento en situaciones sociales
  • Miedo a los adultos que asocia con el trauma
  • Miedo a ser separado del padre o de la persona que lo cuida
  • Introversión con la familia y los amigos
  • Evita el contacto visual y/o el contacto físico
  • Incapacidad para confiar en otros o para hacer amigos
  • Imitación del evento traumático
  • Respuesta al sobresalto intensificada (se sobresalta fácilmente)
  • Respuestas aterrorizadas a visiones, sonidos, etc., que le recuerdan al niño el trauma
  • Problemas alimentarios como pérdida de apetito, bajo peso o problemas digestivos
  • Falta de confianza en sí mismo
  • Dolores de estómago y dolores de cabeza
  • Soledad
  • Confusión
  • Pegoteo inusual
  • Demasiado obediente (miedo al castigo por no obedecer)
  • Mirada aterrorizada, especialmente cuando está estresado
  • Pesadillas
  • Falta de sueño
  • Irritabilidad

De 6 a 12 años
 Todos los niños a veces tienen dificultades para concentrarse y se enojan. Si son excesivos o interfieren con la vida del niño o de su familia, los siguientes síntomas pueden indicar que el niño ha experimentado un evento traumático.
  • Niveles de ira/irascibilidad inusualmente altos
  • Agresividad con la familia o terceros
  • Abuso verbal hacia terceros
  • Excesivamente mandón o controlador
  • Problemas en la escuela
  • Dificultades para concentrarse
  • Pensamientos o acciones suicidas
  • Dolores de estómago, dolores de cabeza y otras molestias físicas
  • Introversión con la familia y los amigos
  • Miedo a ser separado de la persona que lo cuida
  • Mal comportamiento en situaciones sociales
  • Imitación del evento traumático
  • Miedo a los adultos que asocia con el trauma
  • Problemas alimentarios como pérdida de apetito, bajo peso o problemas digestivos
  • Pesadillas
  • Falta de sueño
  • Irritabilidad
  • Incapacidad para confiar en otros o para hacer amigos
  • Falta de confianza en si mismo
  • Soledad
  • Confusión
  • Consumo de drogas o alcohol
  • Pegoteo inusual
  • Conocimiento sexual más allá de lo esperable para su edad
  • Reacciones exageradas ante las situaciones
  • Recreación del evento traumático cuando juega
  • Acapara alimentos
De los 13 a los 18 años

 Todo adolescente ocasionalmente tiene problemas en la escuela o se enoja. Si son excesivos o interfieren con la vida del niño o de su familia, los siguientes síntomas pueden indicar que el niño ha experimentado un evento traumático.

  • Niveles de ira inusualmente altos
  • Agresión hacia la familia o terceros
  • Abuso verbal hacia otros
  • Excesivamente controlador
  • Problemas en la escuela
  • Dificultades para concentrarse
  • Pensamientos o acciones suicidas
  • Consumo de drogas o alcohol
  • Se vincula con pares o adultos negativos
  • Comportamientos de riesgo, inclusive comportamientos sexuales
  • Relaciones románticas poco sanas
  • Comportamiento autodestructivo
  • Ataques de pánico
  • Vergüenza
  • Recuerdos recurrentes
  • Hostilidad
  • Acaparamiento de alimentos
  • Excesivamente autosuficiente
  • Se escapa de casa
  • Provoca peleas
  • Problemas para relacionarse con sus pares
  • Desafiante
  • Desconfiado
  • Incapacidad para pensar en el futuro (espera morir joven)
  • Alienado
  • Dolores de estómago, dolores de cabeza y otras molestias físicas
  • Introversión con la familia y los amigos
  • Mal comportamiento en situaciones sociales
  • Evita situaciones que le recuerdan el trauma
  • Problemas alimentarios
  • Pesadillas
  • Falta de sueño
  • Irritabilidad
  • Incapacidad para confiar en otros o para hacer amigos
  • Baja autoestima
  • Soledad
  • Confusión


CÓMO AYUDAR

Usted no necesita ser terapeuta para ayudar a los niños y los adolescentes a lidiar con eventos traumáticos. Hay muchas cosas que un adulto compasivo puede hacer para colaborar con la recuperación después de un trauma. Recuerde, cada niño es diferente y cada situación es diferente. Hay muchas formas de ayudar a un niño o a un adolescente a manejar un evento traumático. Incluso antes de que aparezcan síntomas, los adultos pueden:

·       Controlar sus propias emociones. Los niños y los adolescentes son conscientes de su humor en todo momento. Después de un trauma, un cambio súbito  en su estado de ánimo puede resultarles especialmente angustiante. Si eso sucede, permita que los niños sepan que está reaccionando ante un recuerdo y que no es su culpa.

·     Evitar los ruidos fuertes, como dar portazos o elevar la voz. Los niños que pasan por un momento traumático frecuentemente son más sensibles a los ruidos fuertes que otros.

·      Estar atento a ruidos fuertes u otras situaciones que puedan asustar al niño. Por ejemplo, prepárese para abrazar al niño cuando se aproxime una tormenta.

·      Calmar al niño y hacerle sentir seguro. Es importante que sepan que los adultos en los que confían tienen la situación bajo control y se asegurarán de que no sufran ningún daño. Aunque usted sepa que los niños están seguros, es importante que ellos lo sepan y lo sientan también.

·     Tomarse en serio las preocupaciones de los niños. Muchas veces, los adultos no entienden que los niños pueden tener una reacción traumática frente a eventos que no les parecen traumáticos a los adultos. Algunos adultos están tratando de superar el trauma ellos mismos. Es importante recordar que niños de todas las edades pueden tener una reacción fuerte frente al trauma, incluso los que son muy jóvenes.

·     Alentar a los niños a hablar sobre sus experiencias traumáticas sin forzarlos.Hablar puede ayudar a los niños a procesar el evento y recuperarse. Pero también es importante que los niños sepan quiénes son los adultos confiables para mantener estas conversaciones.

·      Escuchar pacientemente sin criticar ni juzgar. Puede ser difícil para los adultos escuchar a los niños repetir los detalles del evento, realizar las mismas preguntas una y otra vez, o recrear la situación con muñecas o automóviles. Pero sea paciente y déjelos hablar. Los puede ayudar a entender y trabajar hacia su recuperación.

·    Asegurar a los niños que el evento traumático no fue su culpa.A veces los niños y los adolescentes se sienten culpables por un evento traumático. Asegúreles que no fue su culpa e intente ayudarlos a entender por qué no fueron responsables por lo sucedido.

·     Contestar las preguntas de los niños con palabras que puedan entender. A veces puede ser difícil hablar al nivel adecuado. Aliente a los niños a preguntar si no entienden algo.

·   Asegurarse de que los niños no estén aislados. Es importante que los niños que experimentan un trauma estén en un ambiente cariñoso y seguro.

·   Volver a sus actividades normales y a sus rutinas tan pronto como sea posible. Intente establecer o mantener horarios familiares para comer, jugar y dormir para ayudar a que los niños se sientan más seguros.

·    Pasar más tiempo con los niños. Abrazarlos, tomarlos de la mano y otras demostraciones físicas de afecto son muy reconfortantes. Trate de estar con el niño el mayor tiempo posible. Asigne más tiempo familiar en su agenda e intente no viajar lejos del niño si es posible.

·      Encontrar formas de relajarse y divertirse juntos como una familia.

·      Honrar las tradiciones familiares que acerquen a los niños a la gente que aman.

·    Ayudar a que los niños encuentren actividades que mantengan sus mentes y sus cuerpos ocupados. Asegúrese de que las actividades sean adecuadas para la edad del niño. Si es posible, los padres y otros adultos confiables deberían participar en estas actividades.

·      Permitir que los niños elijan.En lugar de decirle a los niños que se pueden hacer o no hacer algo , les dan dos opciones apropiadas y les permiten elegir uno .

·    Dar a los niños rutinas o trabajos apropiados para su edad. Prémielos cuando los niños completen los trabajos o rutinas, permitiendo que se sientan en control de su ambiente.

·       Informar a los maestros de los niños sobre el evento traumático. Pida a los maestros que lo mantengan informado de los cambios bruscos de comportamiento o de rendimiento escolar.


TRATAMIENTOS PARA EL TRAUMA
Puede llevar meses o años para que un niño o un adolescente se recuperen de un evento traumático. Si las respuestas de un niño al trauma empeoran en lugar de mejorar, es posible que necesite ayuda profesional.

Hay muchos tipos de tratamientos para el trauma para niños y adolescentes. Muchos de estos tratamientos han sido investigados para garantizar su efectividad. Estos reciben la denominación de "basados en pruebas" o "prácticas prometedoras.

Haga clic aquí para obtener una lista de los tratamientos para el trauma reconocidos por la National Child Traumatic Stress Network.

Fuente: Mental Health Connection of Tarrant County.